Uno-Todo, Unidad-Totalidad

Como hemos dicho, todo es una sola Energía Inteligente transformándose constantemente en una infinidad de formas, conociéndose así en sus infinitas posibilidades de manifestación, experimentando todo lo posible. Y siempre se trata de la misma Energía, de una sola Esencia, de un solo Ser.
campo_unificado_frecuencias2.jpeg

Es algo similar a la pantalla de tu televisor o de tu computadora: las imágenes que ves son muchas y siempre cambiantes, pero en todos los casos se trata de la misma pantalla. La pantalla no cambia, lo que cambia son las formas reflejadas en ella por la luz.
pantalla_tv_plasma.jpg

Lo importante a destacar es que puedes mirar todo y percibir al Uno. Puedes vivir experimentando que TÚ eres el Uno-Todo, aunque tus ojos perciban a otros como separados de ti. Puedes salir de la ilusión de ser una individualidad separada y percibir a la Energía Única que está “detrás” de la pantalla del mundo. Cuando logras experimentar que Tú Eres el Uno-Todo, aunque sea durante unos pocos segundos o minutos, la experiencia es de tal impacto que cambia tu vida para siempre. Algo cambia dentro de ti: tu percepción de las cosas.

Para entender mejor esto te ofrecemos una analogía que explica la manera en que percibes a las otras personas como entidades separadas y diferentes a la Unicidad:

Imagina frente a ti una gran pata de elefante (tu percepción de los demás) que, debido a la fuerza de la costumbre, nunca te has permitido mirar más allá de lo que perciben tus ojos. Todo lo que conoces de un “elefante” es esa pata, de modo que para ti un elefante tiene la forma de una enorme pata, gris y rugosa, separada de ti (los demás están separados de ti). Tal vez has leído en libros o alguien te ha contado que un elefante tiene cuatro patas, una cola, grandes orejas y una enorme trompa con la que lleva comida a su boca para asimilarla (todos somos Uno). Sin embargo, te has acostumbrado a ver al elefante tan solo como una pata separada, y esa es tu única realidad, la percepción que tienes de un elefante (estamos separados y los demás nada tienen que ver contigo).
pata-elefante-3.jpg

De repente, un día logras algo inesperado, tu noción de un elefante cambia completamente. Te mueven a un lugar más alejado de la pata del elefante, y desde esa perspectiva puedes ver no solamente la pata, sino al elefante entero. Ahora tienes una perspectiva más amplia del mismo, que cambia tu imagen de la palabra “elefante”. Ahora te das cuenta de que durante años has estado viendo solo una pata del elefante, creyendo que era la totalidad del mismo, y adviertes lo limitada que ha sido tu visión del elefante. Ver solo una pata y creer que eso es todo el elefante no es algo “malo”, es solo una visión limitada debida a la inercia de la costumbre y a las enseñanzas de la sociedad. Además, jamás se te ocurrió preguntar si había algo más allá de lo que percibían tus ojos, más allá de lo que considerabas “normal” y “obvio”.
elefante.jpg

Ahora que ves al elefante completo, aquello que antes te parecía común, soso y tal vez sin gracia, lo percibes como algo maravilloso. Observas que no es sólo una gran pata gris, sino un ser vivo que siente, que quiere y cuida a su manada, que experimenta hambre y dolor; y hasta podrás exclamar: “¡vaya trompa!, ¿a quién se le habrá ocurrido darle esa forma?”. O te preguntarás: “¿cómo es que teniendo a un elefante frente a mí estaba tan equivocado acerca de lo que es en realidad?, ¿cómo es que estando frente a mis ojos no lo veía como en realidad es, y hasta habría jurado saber lo que es un elefante?”. En otras palabras, ¿cómo es que siendo todos una sola Energía, una sola Esencia, había tenido una percepción tan limitada?

Luego de las etapas de maravillarte por tener una visión total del elefante, de apreciar la gracia de la creación divina y de tener respuestas para las preguntas que pudieran surgir, observas que la mayoría de las personas siguen teniendo la idea de que un elefante es solo una gran pata gris sin gracia y muy conocida por todos. Pero tú ahora sabes que su visión es limitada y que se están perdiendo de una gran experiencia; sabes que si vieran al elefante completo, dejarían de quejarse del mismo, dejarían de golpearlo creyendo que no siente, pensando que nada tiene que ver con ellos (aunque ambos sean seres vivos); e incluso que a menudo solo sirve para estorbar. Sabes que si vieran al elefante completo, dejarían de resistirlo y de luchar contra él, lo que significa más tranquilidad, capacidad de fluir con la vida y posibilidad de integrarse a él; quizá hasta harían un equipo con él para lograr objetivos en común, para evolucionar en términos de conciencia.

Así que explicas a otras personas que el elefante tiene una trompa, pero ellas no entienden ese concepto de la misma manera en que tú lo entiendes. Les explicas la grandeza del elefante, pero su imagen mental de “grande” corresponde a lo más grande que han visto, sin acercarse a la grandeza real del elefante. En fin, observas que por más que quieres explicarles, no se trata simplemente de hablar. Y así llegas al punto de entender que la única forma de apoyarlos a salir de su lucha con la pata (y puede ser lo que cambie sus vidas), es logrando que lo vean con sus propios ojos, que sientan con sus manos las otras partes del elefante, que lo experimenten con su ser. Y sabes que no las puedes cargar, que cada una tiene un momento de búsqueda y de moverse realmente de lugar para hallar la respuesta en un nivel experiencial más profundo.

Percibir al elefante como solo una gran pata gris es igual a percibir a las otras personas solo como “otros” y no como una única Energía. La pata del elefante representa a la creencia de que todos estamos separados, de que las otras personas nada tienen que ver contigo, en el aspecto de que son diferentes a ti por su forma de pensar, vestir, o hablar; por la religión que profesan o por el color de su piel. En la analogía, la pata del elefante es la creencia “fundamentada” de que, por el hecho de que tus ojos perciben la individualidad de las personas y de las cosas, es la única realidad comprobable, de acuerdo a lo que aprendiste en tus tradiciones sociales. El elefante representa a la realidad de que todos somos uno, que estamos conectados, y que no hay “otros”; aunque las apariencias así lo muestren, energéticamente no es así. Toda acción negativa que haces a “otro”, en realidad te la estás haciendo a ti mismo. Cuando tienes la experiencia de esta característica de Esencia, de la Unidad, es como si vieras al elefante completo. Y ya no puedes volver a verlo solo como una pata. En otras palabras, por más que tus ojos vean a los otros como estando separados de y siendo diferentes a ti, sabes por propia experiencia que todos estamos conectados a una sola Energía.
campo_unificado_.jpg

A pesar de que las religiones, los libros y los maestros de espiritualidad lo han dicho desde hace milenios, la verdad es que, hasta que tengas la experiencia de la Unidad, puedes seguir dañando a otros (a las personas o al planeta) de manera consciente o inconsciente, creyendo que se lo haces a “otros”, cuando en realidad todo está conectado.

Navegación

Enciclopedias:

Imprimir/exportar
QR Code
QR Code Uno-Todo, Unidad-Totalidad (generated for current page)