¡Esta es una revisión vieja del documento!
Tabla de Contenidos
Intención
La voluntad es la fuerza de arranque de una persona en la vida. Es su máxima fuerza de decisión, determinación, compromiso y persistencia; de ser causa.
La intención es una parte de la voluntad. La intención es apuntar parte de nuestra voluntad hacia un blanco específico, hacia un propósito, objetivo o meta. Es un rayo de nuestra voluntad y determinación dirigido hacia alguna meta.
Por ejemplo, si tengo la intención de obtener un trabajo, es mi voluntad, mi decisión que yo tenga un trabajo.
La intención es primordial para todos los resultados en la vida. Cuando una persona tiene una intención, tiene un resultado en mente. Tiene una dirección y una meta y puede actuar para que sucedan los eventos deseados.
Cuando una persona no tiene una intención de hacer o tener algo, solamente puede llegar a hacer lo o tenerlo por azar, por suerte; y ¿quién quiere depender de la suerte en la vida cuando puede tener PODER?
Intención en el estudio y el aprendizaje
En el estudio y el aprendizaje la intención de realmente estudiar (comprender) y de aprender (poder aplicar) es primordial. Si el estudiante no sabe:
- Qué es el estudio y qué es el aprendizaje;
- cómo se hacen; y
- si no tiene la INTENCIÓN de hacerlos, no habrá mucho estudio y aprendizaje.
A su vez, la intención de aprender es la intención de cumplir tres factores:
- Comprender totalmente toda la información que está siendo estudiada (estudiar).
- Poder aplicar y producir resultados con lo estudiado (aprender).
- Retener ese poder sin memorización (retención natural del aprendizaje a largo plazo).
El problema aquí es que muy poca gente ha tenido la intención de aprender.
Las personas van a la escuela durante muchos años y con una gran variedad de intenciones, pero rara vez con la intención de aprender. Tienen muchos motivos e intenciones para estar en la escuela, pero son motivos que no incluyen una intención a aprender. Los ejemplos de sus intenciones y motivos en la escuela pueden incluir:
- Complacer a los padres u otras personas.
- Cumplir una tradición familiar.
- Memorizar los materiales.
- Avanzar rápido.
- Terminar el curso
- Cumplir un requisito
- Pasar un examen.
- Pasar el año escolar.
- Tener buenas calificaciones.
- Demostrar a otros que puede o que es mejor que ellos.
- Obtener becas.
- Graduarse.
- Tener un título.
- Obtener un mejor trabajo.
- Lograr prestigio social.
- Ganar más dinero en la vida después de graduarse.
Y hay muchas más: cada estudiante puede tener sus propias intenciones.
Observa que todas éstas son intenciones, pero por buenas que sean, ninguna es la intención a aprender. Ninguna es la intención a la comprensión total, al poder de producir resultados y a la retención del poder a largo plazo. Observa también que un estudiante puede lograr cualquiera de estas otras intenciones o todas, sin aprender.
Sin la intención a aprender, no habrá mucho aprendizaje, especialmente el aprendizaje de calidad como se define en este curso.
Y no confundas memorización con aprendizaje. Ya hemos dicho que la memorización no es aprendizaje —los estudiantes utilizan la memorización cuando no han aprendido—.
Para ejemplificar cómo todas estas intenciones no conducen al aprendizaje, tomaremos el caso de un estudiante cuya intención al estudiar es pasar un examen. ¿Cómo estudia? Pues estudia preguntándose: ¿Cómo va a ser? ¿Qué me van a preguntar? Cuando ve un dato, se pregunta: ¿Esto va a estar en el examen? ¿Debo memorizar este dato?
Cuando ve algo que cree que pueda estar en el examen, se pone a memorizarlo, sin preocuparse en comprenderlo, mucho menos en poder aplicarlo. Luego, tan pronto como termina el examen, lo olvida. Su intención no es aprender, sino pasar el examen.
Como resultado, cuando sale de la escuela, sabe memorizar, repetir datos verbales y pasar exámenes, pero no tiene una comprensión profunda de lo estudiado. No recuerda lo estudiado y no sabría aplicarlo aunque lo recordara. Nunca lo aprendió realmente.
En el aprendizaje real, el estudiante no se preocupa de lo que vendrá en los exámenes. Su intención es aprender todo lo que puede. Usando la tecnología de este curso, se fija él mismo en la calidad de su comprensión de cada dato. Nunca rebasa una palabra o una idea que no entiende plenamente, nunca procede más allá de una idea que no puede demostrar con objetos físicos, y al lograr todo esto, tiene un recuerdo natural sin memorización.
El estudiante superior busca la excelencia en su educación mucho más allá de calificaciones, títulos o cualquier otra intención. Sabe que su educación es un pilar de la calidad de su vida. En cuanto a los exámenes, las calificaciones, las becas y los diplomas, todos los logra fácilmente, porque realmente sabe. El estudiante de excelencia vive en la Intención a APRENDER y EDUCARSE AL MÁXIMO. Y observa algo: el estudiante que realmente aprende, fácilmente cumple todas las otras intenciones.
Intención a la calidad en la educación y la excelencia en la persona
Además de una intención a aprender y educarse bien, una persona superior tiene una intención a la excelencia en todos los aspectos de su vida. Busca la excelencia en sí mismo como un ser humano trabaja para ser, hacer y tener todo lo que quiere ser, hacer y tener. Se entrena en responsabilidad, disciplina, comunicación, relaciones humanas y personalidad—todo lo que le conlleva a ser una mejor persona. También considera su educación un proceso de por vida.
Tus intenciones
En este punto, lo importante es que tú, como estudiante, tomes conciencia de tus verdaderas intenciones al estudiar. Si eres padre o madre, que tomes conciencia de la suprema importancia de la intención a aprender para encauzar correctamente a tus hijos.
¿Realmente estás comprometido al aprendizaje verdadero de este curso? ¿O nada más quieres escurrirte a través del curso tan rápida y fácilmente como te sea posible?
¿Vas a aprovechar y maximizar tu inversión de tiempo y energía en este curso aprendiendo realmente, o vas a desperdiciarlos en otras intenciones?
Y tu intención de aprender no solo se aplica a este curso, sino también a todo lo que vas a estudiar en el futuro. Solamente tú puedes hacerlo. Tú eres el control de calidad en tu educación.
Solamente tú puedes decidir realmente aprender quien disfrutará del poder que te da el aprendizaje real, o eres quien sufrirá por haber desperdiciado la oportunidad durante el resto de tu vida.
Cabe señalar, que uno de los motivos por los que los estudiantes no tienen la intención a aprender es porque nunca se les enseñó qué es la intención, ni qué es el aprendizaje. Para lograr intención y compromiso a su aprendizaje y su educación, hay que enseñar al estudiante cuáles son éstos y porqué son importantes en su vida. Saber es Poder.